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Alivio en el andén: La Justicia frena el aumento del subte

Un fallo judicial emitido en las últimas horas suspendió el aumento de la tarifa del subte que debía llevar el boleto a $574 a partir de este viernes. La noticia fue recibida con un enorme alivio por los miles de usuarios que utilizan diariamente la Línea D en Palermo, aunque la incertidumbre sobre el futuro del cuadro tarifario persiste mientras el Gobierno de la Ciudad se prepara para apelar la medida.
La jornada de este viernes comenzó con una noticia que alteró los planes del Gobierno de la Ciudad y generó un respiro inmediato en el bolsillo de millones de porteños. La jueza Elena Liberatori, titular del juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 4, dictó una medida cautelar que suspende la resolución que autorizaba el aumento escalonado del subte. El primer tramo, que debía entrar en vigencia hoy mismo, implicaba un salto del 359%, llevando el pasaje de $125 a $574. Para los vecinos de Palermo, cuya vida cotidiana está intrínsecamente ligada a la Línea D, la principal arteria subterránea que conecta al barrio con el centro, la noticia fue el tema de conversación principal en los andenes de estaciones como Plaza Italia, Scalabrini Ortiz o Ministro Carranza.
El fallo judicial no cuestiona la necesidad de una actualización tarifaria, sino la forma en que se estructuró el proceso. La jueza Liberatori argumentó en su escrito que la información presentada por la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) era insuficiente y no estaba debidamente justificada la “tarifa técnica” de $859,06 que se usó como base para el cálculo del nuevo valor. Según la magistrada, la documentación carecía de detalles que permitieran entender cómo se llegó a esa cifra, lo que viciaba el procedimiento de audiencia pública y dejaba al usuario en un estado de indefensión. Este argumento legal, aunque técnico, fue celebrado por asociaciones de consumidores y legisladores de la oposición que habían presentado los amparos. “No nos oponemos a que se actualice, pero tiene que ser un aumento razonable y, sobre todo, transparente. No pueden ponernos un número de la galera”, comentaba una usuaria en la estación Palermo mientras esperaba la formación.
El impacto de la medida en un barrio como Palermo es masivo. La Línea D es utilizada por estudiantes que van a Ciudad Universitaria, por oficinistas que trabajan en el microcentro, por personal de la salud que se dirige a la zona de facultades y por miles de vecinos que la usan para sus traslados diarios. Un aumento a $574 por viaje (y con proyecciones de llegar a $757 en junio) representaba un golpe durísimo para la economía personal y familiar. Una persona que viaja ida y vuelta al trabajo cinco días a la semana pasaría de gastar $5.000 a $22.960 mensuales solo en subte. “Era una locura. Me iba a obligar a tomar un solo colectivo y tardar el doble, o directamente caminar más. Esto es un alivio, aunque no sé cuánto va a durar”, explicaba un joven en la boca de subte de Scalabrini Ortiz y Santa Fe.
Ahora se abre un compás de espera cargado de incertidumbre. Desde el Gobierno de la Ciudad ya confirmaron que apelarán el fallo, argumentando que las tarifas están drásticamente desactualizadas y que el costo del servicio debe ser cubierto en mayor medida por los usuarios tras la quita de subsidios nacionales. Esto significa que la suspensión es, por ahora, temporal. La batalla legal continuará en las próximas semanas, y el precio del boleto sigue en el limbo. Mientras tanto, los usuarios de la Línea D y del resto de la red viajan con la tarifa de $125, un valor que se siente a la vez como un derecho protegido y como el preludio de un aumento que, tarde o temprano, parece inevitable.
