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El Campo cierra su gran fiesta en Palermo con récord de público

La 136° Exposición Rural entra en su último y más convocante fin de semana. Se espera una afluencia masiva de público para presenciar los eventos centrales, como el acto inaugural y la definición de los Grandes Campeones. La tradicional muestra cierra una edición exitosa, marcada por el fervor del público y una fuerte impronta política.
Llega a su fin uno de los eventos más emblemáticos de la agenda porteña. La Exposición Rural, que durante diez días transformó el corazón de Palermo en una ventana al campo argentino, se prepara para su cierre. Este último fin de semana es, tradicionalmente, el de mayor intensidad, donde se concentran los actos más importantes, las premiaciones más esperadas y la mayor cantidad de público. Las largas filas en los accesos sobre la Avenida Sarmiento son la postal que confirma el éxito de una edición que, según los organizadores, superará las cifras de asistencia de años anteriores, consolidándose como el gran paseo de las vacaciones de invierno.
El sábado será el día del evento político por excelencia: el acto inaugural oficial. Se espera la presencia de altas autoridades del gobierno nacional, ministros y gobernadores. Los discursos del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, y del funcionario de mayor rango presente, son seguidos con máxima atención por todo el sector agroindustrial y el arco político. Son el escenario donde el campo expone sus reclamos, sus propuestas y su visión del país. Este año, en un contexto de nuevas reglas económicas, se espera un mensaje que combine el apoyo a la estabilización con los pedidos históricos del sector, como la eliminación de las retenciones y la mejora de la infraestructura.
En paralelo, las pistas de jura vivirán sus momentos de mayor emoción. Se definirán los Grandes Campeones de las razas bovinas más importantes, como Angus, Hereford y Brangus. Estos premios no son solo un honor; representan la culminación de años de inversión en genética y tienen un impacto económico directo, revalorizando la cotización de los animales y de los establecimientos ganaderos. Para el público no especializado, es la oportunidad de ver en vivo a los mejores ejemplares del mundo, animales de más de mil kilos que desfilan con una elegancia sorprendente. Las competencias de caballos criollos y los espectáculos de doma también son un imán para las tribunas.
Este último fin de semana es también la última oportunidad para que los visitantes recorran los pabellones y se lleven un pedazo del campo a sus casas. Los stands de las provincias, con sus productos regionales –quesos de Tandil, salames de la Colonia, vinos de Mendoza, dulces del norte–, son una parada obligada. Es una feria federal que permite viajar por todo el país sin salir de Palermo. Al caer la tarde del domingo, cuando se cierren las puertas hasta el próximo año, quedará el balance de una exposición que fue, una vez más, un éxito rotundo. Un evento que demostró la fuerza del campo argentino y su profundo vínculo con la ciudad, un lazo que tiene en Palermo, desde hace más de un siglo, su hogar y su principal escenario.
