Actualidad y Comunidad
El Fenómeno ‘IntensaMente 2’

En una semana atípica marcada por los feriados, el gran protagonista de la escena cultural y social fue un estreno de cine. “IntensaMente 2” no solo rompió todos los récords de taquilla en Argentina, sino que se convirtió en un verdadero fenómeno de masas.
Los cines de Palermo y sus alrededores vivieron jornadas de salas llenas y largas filas, demostrando el poder de una historia que conectó con todas las generaciones.
Mientras la atención política y económica se tomaba un respiro por la seguidilla de feriados, un evento de naturaleza muy distinta capturó el espíritu de la semana: el estreno y la consolidación de “IntensaMente 2” como un suceso cultural sin precedentes. La secuela de la aclamada película de Pixar no fue solo un éxito; fue un tsunami que arrasó con la taquilla argentina, superando los dos millones de espectadores en apenas diez días y logrando el mejor arranque en la historia del cine en el país. En Palermo, este fenómeno se tradujo en una peregrinación masiva a las salas de cine, como el Cinemark Palermo o los complejos cercanos, que vieron sus pasillos y salas desbordados por una multitud de familias, parejas y grupos de amigos.
El éxito de la película puede analizarse desde varias aristas. En primer lugar, la brillantez de su guion, que introduce nuevas y complejas emociones en la cabeza de su protagonista adolescente –Ansiedad, Envidia, Vergüenza y Ennui (Aburrimiento)–, logró una identificación inmediata y profunda no solo con el público infantil, sino también, y quizás con más fuerza, con el público adulto. En un mundo post-pandemia y en una Argentina marcada por la incertidumbre, la aparición de “Ansiedad” como un personaje central, adorable y a la vez tiránico, funcionó como una catarsis colectiva. “Vine con mi hija, pero creo que la película me pegó más a mí. Ver representado de una forma tan clara lo que uno siente todos los días es muy fuerte y hasta sanador”, comentaba una mujer a la salida de una función en el Alto Palermo Shopping.
Este poder de conexión transformó la ida al cine en un verdadero evento social. Durante toda la semana de feriados, las funciones estuvieron prácticamente agotadas. Las filas para comprar pochoclos y bebidas eran interminables, y la experiencia comenzaba mucho antes de entrar a la sala. Familias enteras convirtieron la salida en un programa completo: cine, seguido de un almuerzo o una merienda en los locales gastronómicos del shopping o de los corredores cercanos, generando un impacto económico positivo y muy bienvenido para el sector. Para la industria de la exhibición cinematográfica, que venía de años difíciles, el fenómeno “IntensaMente 2” fue una bocanada de aire fresco, una demostración de que, a pesar del auge del streaming, la experiencia colectiva de ver una gran historia en una pantalla grande sigue siendo insustituible.
El suceso también se replicó en las redes sociales, donde los personajes de la película se convirtieron en memes, gifs y temas de conversación, amplificando su alcance más allá de las salas. La película trascendió su condición de producto de entretenimiento para convertirse en un tema de debate en sobremesas y oficinas. En definitiva, “IntensaMente 2” logró lo que muy pocas obras consiguen: capturar el espíritu de una época, poner en imágenes las emociones que nos atraviesan a todos y ofrecernos, en el proceso, un refugio de 90 minutos de risas, lágrimas y reflexión compartida. Los cines de Palermo fueron testigos privilegiados de este fenómeno que, sin dudas, será recordado como lo más destacado de la cultura popular en este 2024.
En una semana atípica marcada por los feriados, el gran protagonista de la escena cultural y social fue un estreno de cine. “IntensaMente 2” no solo rompió todos los récords de taquilla en Argentina, sino que se convirtió en un verdadero fenómeno de masas. Los cines de Palermo y sus alrededores vivieron jornadas de salas llenas y largas filas, demostrando el poder de una historia que conectó con todas las generaciones.
Mientras la atención política y económica se tomaba un respiro por la seguidilla de feriados, un evento de naturaleza muy distinta capturó el espíritu de la semana: el estreno y la consolidación de “IntensaMente 2” como un suceso cultural sin precedentes. La secuela de la aclamada película de Pixar no fue solo un éxito; fue un tsunami que arrasó con la taquilla argentina, superando los dos millones de espectadores en apenas diez días y logrando el mejor arranque en la historia del cine en el país. En Palermo, este fenómeno se tradujo en una peregrinación masiva a las salas de cine, como el Cinemark Palermo o los complejos cercanos, que vieron sus pasillos y salas desbordados por una multitud de familias, parejas y grupos de amigos.
El éxito de la película puede analizarse desde varias aristas. En primer lugar, la brillantez de su guion, que introduce nuevas y complejas emociones en la cabeza de su protagonista adolescente –Ansiedad, Envidia, Vergüenza y Ennui (Aburrimiento)–, logró una identificación inmediata y profunda no solo con el público infantil, sino también, y quizás con más fuerza, con el público adulto. En un mundo post-pandemia y en una Argentina marcada por la incertidumbre, la aparición de “Ansiedad” como un personaje central, adorable y a la vez tiránico, funcionó como una catarsis colectiva. “Vine con mi hija, pero creo que la película me pegó más a mí. Ver representado de una forma tan clara lo que uno siente todos los días es muy fuerte y hasta sanador”, comentaba una mujer a la salida de una función en el Alto Palermo Shopping.
Este poder de conexión transformó la ida al cine en un verdadero evento social. Durante toda la semana de feriados, las funciones estuvieron prácticamente agotadas. Las filas para comprar pochoclos y bebidas eran interminables, y la experiencia comenzaba mucho antes de entrar a la sala. Familias enteras convirtieron la salida en un programa completo: cine, seguido de un almuerzo o una merienda en los locales gastronómicos del shopping o de los corredores cercanos, generando un impacto económico positivo y muy bienvenido para el sector. Para la industria de la exhibición cinematográfica, que venía de años difíciles, el fenómeno “IntensaMente 2” fue una bocanada de aire fresco, una demostración de que, a pesar del auge del streaming, la experiencia colectiva de ver una gran historia en una pantalla grande sigue siendo insustituible.
El suceso también se replicó en las redes sociales, donde los personajes de la película se convirtieron en memes, gifs y temas de conversación, amplificando su alcance más allá de las salas. La película trascendió su condición de producto de entretenimiento para convertirse en un tema de debate en sobremesas y oficinas. En definitiva, “IntensaMente 2” logró lo que muy pocas obras consiguen: capturar el espíritu de una época, poner en imágenes las emociones que nos atraviesan a todos y ofrecernos, en el proceso, un refugio de 90 minutos de risas, lágrimas y reflexión compartida. Los cines de Palermo fueron testigos privilegiados de este fenómeno que, sin dudas, será recordado como lo más destacado de la cultura popular en este 2024.
