
Duelo y normativas porteñas: qué hacer cuando muere una mascota en la Ciudad
La pérdida de un perro o un gato representa un momento de profunda tristeza para miles de familias porteñas. Sin embargo, más allá del impacto emocional, el hecho exige resolver un dilema logístico y sanitario inmediato: las leyes metropolitanas prohíben estrictamente el entierro de restos biológicos tanto en parques y plazas como en propiedades privadas. Saber qué hacer cuando muere una mascota resulta clave para cumplir con las reglamentaciones vigentes y despedir al animal de manera digna.
Frente a este escenario, la Legislatura porteña tratará en los próximos días un proyecto de ley para crear el Servicio Público de Cremación de Animales de Compañía, una iniciativa que busca cubrir un vacío histórico en las prestaciones estatales de la Ciudad.
La iniciativa parlamentaria: cremación pública en Chacarita
El proyecto de ley impulsado por los diputados Emanuel Ferrario y Graciela Ocaña tiene como meta ofrecer un servicio de incineración individual con devolución de cenizas a un costo accesible y regulado por el Estado.
- Sede inicial: Se instalará en el Cementerio de la Chacarita por contar con la infraestructura y logística funeraria adecuada.
- Tarifas sociales y gratuidad: Se eximirá del cobro a tutores que acrediten vulnerabilidad socioeconómica y a animales callejeros rescatados.
- Alianzas con ONGs: Se aplicarán aranceles bonificados a asociaciones civiles y rescatistas independientes.
- Prevención legal: Los operadores deberán denunciar de inmediato cualquier indicio de maltrato animal que detecten al examinar el cuerpo previo a la cremación.
Servicios disponibles en la actualidad: del Pasteur a las funerarias
Mientras se aguarda el debate en el recinto parlamentario y la posterior reglamentación de la norma, los dueños disponen de dos caminos claramente diferenciados según sus posibilidades económicas:
- Servicio gratuito en el Instituto Pasteur: La sede de avenida Díaz Vélez 4821 (Parque Centenario) mantiene una guardia abierta las 24 horas, los 365 días del año, para recepcionar cuerpos de animales de forma libre y sin costo. La institución gestiona la cremación de más de 500 animales al mes bajo el protocolo de residuos patológicos. No obstante, los tutores deben saber que este sistema no realiza devolución de cenizas.
- Servicios funerarios privados: Para conservar las cenizas en un ánfora o relicario, la única vía actual es la contratación privada. Las cremaciones comunitarias básicas arrancan en los $120.000, mientras que los servicios individuales con retiro domiciliario, sala de despedida y urna personalizada se ubican entre $140.000 y $190.000, llegando hasta los $300.000 en el caso de perros de gran porte.






