
Jubilada vende artesanías en Palermo: la historia de la profesora de 89 años
María Inés es la jubilada vende artesanías en Palermo que conmovió a todos. A los 89 años, la ex docente de inglés trabaja en la calle para pagar su alquiler.
Fue docente, traductora de inglés técnico y hoy, casi a los 90 años, se la puede ver sentada en una vereda de la Avenida Santa Fe armando pequeñas sillas de madera. Su historia se viralizó en las últimas horas y desnudó la cruda realidad de muchos adultos mayores.
En medio del vértigo de la Avenida Santa Fe, una imagen detuvo el paso de los transeúntes y luego sacudió las redes sociales. Se trata de María Inés, una jubilada vende artesanías en Palermo (en el límite con Recoleta) no por hobby, sino por una necesidad imperiosa: pagar el alquiler y subsistir. Su testimonio, capturado en un video de TikTok, expuso con total lucidez y dignidad la crisis que atraviesan los jubilados en la Ciudad.
“La jubilación no me alcanza”
Ubicada habitualmente en la puerta de la sucursal del Banco Supervielle, en la intersección de Avenida Santa Fe y Billinghurst, María Inés despliega su manta y sus herramientas. Allí, con pegamento en mano, ensambla pequeñas sillas de madera para vender al paso.
Cuando fue consultada sobre por qué sigue trabajando a su edad, su respuesta fue brutalmente honesta: “Porque la jubilación es una porquería y cuando pago el alquiler no me queda una moneda”. La mujer, de 89 años, explicó que toda su vida fue trabajadora, desempeñándose como “maestra normal”, profesora de inglés y traductora de inglés técnico.
Un pasado académico y un presente en la vereda
El video viral reveló un detalle que sorprendió a miles de usuarios. Durante la charla, el entrevistador comenzó a hablarle en inglés y María Inés respondió con una fluidez nativa impecable. “My father was from Scotland” (“Mi padre era de Escocia”), relató con una sonrisa, recordando que en su infancia la enviaron al prestigioso instituto Lenguas Vivas no para aprender inglés, sino para perfeccionar su español.
Con una ironía filosa sobre el mercado laboral y la tercera edad, la mujer reflexionó: “Yo traduzco inglés técnico… ¿y a dónde voy a trabajar con 89 años?”. Ante la imposibilidad de ejercer su profesión formalmente, encontró en las manualidades la única salida para cubrir sus gastos básicos.
Tras la difusión de su caso, se despertó una ola de solidaridad en las redes. Vecinos y usuarios comenzaron a organizar visitas a su puesto en la Avenida Santa Fe para comprar sus artesanías y colaborar con esta jubilada vende artesanías en Palermo, que se ha convertido en el rostro visible de la lucha diaria por la dignidad en la tercera edad.






